viernes, 13 de marzo de 2009

Libros electrónicos y/o lo que mi esposo llama "resistirse al desarrollo"

Comento mi escepticismo sobre los libros electrónicos, mi declarada predilección por el papel y la tinta y mi esposo frunce las cejas, masculla indignado, me tilda de retrógrada y teoriza acerca de las posibilidades y ventajas de tener en un solo dispositivo una inmensa biblioteca.
Vale, puedo aceptar que es increíble haber llegado a un punto de desarrollo tecnológico donde puedes cargar con tu biblioteca de clásicos para cualquier viaje -siempre ha sido para mí una tortura en algunos de esos test que hay por ahí el tener que decidir cuál sería la obra que llevaría conmigo en una aventura-, salvarla íntegra de un naufragio y disfrutar de los placeres de la lectura en la soledad de una isla desierta, hasta que falle la batería... No, en serio, reconozco los beneficios; incluso en cuanto a valor monetario saldría ganando el engendro electrónico, porque los libros están carísimos; pero yo, bibliómana, me pregunto: ¿qué hago con los estantes?, ¿cómo satisfago mi vicio de oler el papel impreso, de acariciarlo, voltearlo, marcarlo, guardar notas o recuerdos entre las páginas?, ¿debo dejar crecer a mi hija sin aprender a cuidar un libro, sin conocer el valor de un incunable, una primera edición, un libro firmado por el autor, o disfrutar de uno de esos libros con historia que compras en un trastero, lleno de anotaciones curiosas?, ¿cómo será leer en uno de esos aparatejos la edición crítica de Espejo de paciencia, la primera obra de la literatura cubana, que adquirí en la reciente feria del libro, y cuyo valor no está sólo en reproducir la obra sino en la factura, las dimensiones, el tamaño según la misma fuente de la que se copió..., para acercarnos más al sabor de los originales?
Seguiría preguntándome hasta el cansancio para llegar a la conclusión de que no puedo otorgarle el crédito al e-book, quizás soy una lectora old fashioned, pero no puedo ver ese dispositivo más que como un artículo de uso circunstancial, un utensilio efectivo para trabajar o investigar con rapidez, una biblioteca digital de consulta..., útil, pero incapaz de quitarle su papel al libro como la comida rápida o chatarra con respecto a una dieta balanceada y saludable.
El libro, el buen libro -y pudiera repetir el nombre hasta el cansancio para degustarlo-, es insustituible; ese, el que tienes deseos de leer luego de la cena, antes de dormir; el que atesoras en un anaquel y está lleno de marcas de tinta, anotaciones, dobleces, memorias; el que lees a los niños cuando van a la cama; el que disfrutas recostado a la almohada mientras pasas las hojas de gaceta, bond, cromadas..., tatuadas en garamond, times new roman, amer type, franklin gothic, o cualquier otra tipografía..., es y solo puede ser de papel.
Para terminar, algo que copié del blog Los futuros del libro y que, aunque algunos comentarios que he leído lo clasifiquen de pasado de moda, me parece una reflexión acertada:
Hans Magnus Enzensberger, poco antes, en La piñata de Seattle, analizando las limitaciones de ese libro electrónico cuyo nombre, en alemán, evoca a una pequeña criatura necesitada de cuidados (Kindle en lugar de Kind, cuyo diminutivo podría ser también, en la Baviera donde vive Enzensberger, Kindle), reclama la perduración de los libros en papel por las mismas razones que Eco, porque los contenedores electrónicos son todavía como una piñata festiva de la que salen, agitándolo, toda clase de contenidos heterogéneos: "quejarse sobre el estado de las cosas sería vano. Sin embargo, permítaseme para terminar, mencionar un par de pequeñeces: como sistema operativo, el libro es difícilmente mejorable. No necesita baterias ni antenas. Puede hojearse, regalarse o tirarse a la basura. Y, además, no está indicado para ninguna práctica monopolística. Su sistema operativo funciona desde hace siglos. No se queda anticuado en diez años. Los libros pueden cogerse. Siempre están a mano. Pedimos indulgencia para los lectores que seguimos encontrándolos más cool que un envoltorio de plástico duro".

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